Eliminada la zona única escolar en Castilla-La Mancha.-

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FamiliasdeAlbacete.org considera que la supresión del distrito único (solicitado por los sindicatos al Gobierno de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha) es negativo para las familias. Es la pérdida de un derecho que habíamos conseguido y que nos permitía elegir libremente lo mejor para nuestros hijos y para nuestras familias, la Administración no sabe mejor que nosotros el colegio que nos conviene, somos insustituibles en ello. El principal criterio volverá a ser la cercanía de domicilio, y nos dejarán seleccionar más de un centro en la matrícula para que parezca que elegimos pero en realidad sirve para que otros elijan donde mandarlos.

La libre elección de centro era un derecho que las organizaciones familiares veníamos reivindicando desde antaño y que implantó la Consejería de Educación en el curso 2014-2015 y que obligaba a la Junta todos los años a cerrar algunas -muy pocvas- aulas en los colegios menos demandados y a abrirlas en otros, con el consiguiente trastorno para el profesorado que debía ser trasladado. Debido a la falta de niños, la zonificación volverá a obligar a muchas familias a llevar a nuestros hijos a un centro que no es el de nuestra primera y única elección, a hacer trampas tales como empadronarlos donde realmente no viven y a que la Consejería se convierta en una especie de policía a la captura de estos padres cuyo delito es querer lo mejors; volverán a la eufemísticamente llamada Comisión de Garantías multitud de casos complejos y alegaciones de los padres, casos muy particulares que habían desaparecido con el distrito único.

Subyace la idea de que la educación no es un derecho sino simplemente un servicio público donde sus usuarios pintamos poco. Se puede satisfacer la libre elección de centro sin problema, hay plazas sin cubrir y aulas vacías en casi todos los colegios debido a la disminución de niños, y si algunos trabajadores, son poquísimos los casos, no quieren ser trasladados de un centro a otro, la Junta no debería solucionarlo a costa de un derecho de los padres y de la indudable mejora que supone la libre elección en el servicio educativo.